-Azul me sacas el aire- me dijo Ann, con voz entrecortada, por temor a asfixiarla la solté- creo que en verdad me extrañabas- me dijo con una sonrisa se quedo callada un momento después continuo hablando- … yo también te extrañe
-lo siento…- le dije apenada por casi haberla asfixiado- bueno vamos a inscribirme, ¿no?
-vamos porque ya es tarde
-bien- fuimos directo a la escuela, era lindo porque estaba chispeando y estábamos a veinticinco grados, para donde se ubicaba la escuela solo se encontraba una ligera neblina, que para ser sinceros hacia que el lugar se hiciera tétrico, me recorrió un escalofrío, no supe si fue por la apariencia del lugar o porque tenia frío, Angélica me llevo a la oficina, era una acogedora oficina color crema, estaba dividida en dos por un enorme mostrador, detrás de esta se encontraban tres escritorios, por lo que entendí era una secretaria para cada dos semestres, era viernes por la tarde todos los alumnos ya se habían ido, y los maestros se encontraban en una supuesta junta (esa jugarreta ya me la sabia, a junta séle llamaba ir a comer donas y café en la sala de maestros), habían dejado a una joven a atender los asuntos que llegaran, como yo, la chica estaba leyendo un libro, tenia una hermosas pestañas que por desgracia se ocultaban tras unos lentes al igual que en mi caso, llevaba puesta una blusa ligera, pararecia que no se diera cuenta del clima aya afuera, angélica se aclaro la garganta para llamar su atención, dejo el libro a un lado y se acerco al mostrador
-¿si, en que les puedo ayudar?- era una chica pequeña y menuda a lo que me imagine que poseería una voz aguda, como la de una niñita, pero su voz era armoniosa, un poco ronca pero era cómodo escucharla
-¿como me inscribo?- le pregunte a la chica
-oh bueno, ammm- se quedo pensando un rato y luego me sonrío, algo se traía entre manos la chica- traes tus papeles, certificado, carta de buena conducta y todo eso?
-si claro- le entregue los documentos que había pedido
-bien- inicio a teclear en la computadora, se movía ágilmente- bien listo- dijo sonriendo- te presentas el lunes aquí a la una y media de la tarde para darte tu horario, preguntas por mi, Emily- otra sonrisa, por fin note que traía brakets, esa era la razón por la que pensaba que sus dientes eran pequeños
-gracias- le dije de todo corazón, salimos a donde an había dejado el auto, afuera en el frio, su lindo BMW, a lo lejos distingi un clio renaut
-bien, ¿ahora a donde vamos?- me pregunto mientras ensendia el motor
-no se tu eres la que vive en la ciudad- le diije con una sonrisa
-bien- salimos de la escuela casi con prisas, pasamos un rato en silencio- ¿azul, no te enojas si te digo algo?- me pregunto an temerosa
-no, ¿Qué pasa?
-amm… te embauque para que vinieras
-¿Qué tratas de decir con eso?
-no voy a ir a clases con tigo, estoy trabajando
-¡¿que?!- fue lo único que le dije
-si, esque mira, consegi un buen trabajo, me pagan bien, tiene buen horario y hago lo que me gusta, además yo ya no podía seguir estudiando, sabes cuanto aborresco la escuela, vamos dime algo- solo hice un bufido, llegamos a un burgen King- ¿Qué quieres?
-no se, lo que sea me voy a sentar- le dije señalando las mesas, an solo asintió con la cabeza su rostro motava un poco de vergüenza, tristesa y risa, me sente en las solitarias, me avia engañado, buena amiga embustera poseía
-vamos azul no te enojes- me dijo con una charola en las manos, que puso rápidamente en la mesa yo me engulli una patata para no tener que hablar, una dulce ley del hielo le tocaria
-vamos azul, la ley del hielo no es tu fuerte, además sabemos a la perfeccion que a ti sete da bien eso de estudiar, a mi no, lo sabes bien reprobé tres años por dios, estaba muy vieja para estar en preparatoria- en eso tenia un poco de razón, pero me había traicionado de dos maneras, una mintiendome con que ella me acompañaría a la escuela y dos, la promesa que me hiso en tercero de primaria que consistía en terminar la carrera juntas- lo siento
-eres una tonta!- y le lance una patata
-hey no desperdicies las papas, sabes que son deliciosas, y hemos perdido una parte del tesoro- sonreí por aquello que había dicho, no me había enfurecido tanto por lo de sus engaños, no tenia otra opción sabia que tarde o temprano esa promesa estaría mas desechas que las torres gemelas
-y en que trabajas- le pregunte mientras me metia una papa a la boca
-es genial, soy secretaria, contesto teléfonos, y hago trabajos en la computadora, lo único que me salió bien, mi jefe es un señor que le agrada trabajar y que no nos llena de trabajo, tiene demasiado personal, y el sueldo es buenísimo, es una gran empresa
-¿me estas hablando de telnor?- le dije burlona
-no seas tonta- me dio un pequeño golpe jugeton- para empesar el tal slim paga muy miserables sueldos, el señor con quien trabajo se llama Roberto, es muy buena gente, es una empresa privada, es ua empresa donde se organizan los papeles de demás empresas, es un trabajo ligero y el señor solo creo eso por ayudar a la gente- en su platica tenia una chispa, de adoracion, admiración y un poco de amor
-podria llegar a pensar que estas enamorada de el señor Roberto- su cara aseptica me hiso reir- ya ok no
-bien- me rei de nuevo- que bueno que te ago feliz
-si esa fue la única razón por la que viene, para que fueras mi “joker” personal- se rio, nos reimos juntas
-¿hey, te puedo pedir algo?
-¿que cosa?- se quedo callada por un minuto y luego prosigio
-amm, azul, podrías cocinar para nosotras, para ti y para mi- me dijo con una sonrisa
-¿que? Vamos angelica no
-porfabor, o tendras que comer mi comida qumada
-vamos an
-no, azul, hazme el favor tu
-pero si sabes que nunca me sobra tiempo
-siempre te sobra tiempo
-porfabor no-puso ojos de perrito a medio morir-jum… bien! Pero no prometo nada!
-sabes que por eso te quiero
-si claro claro- dio pequeños brinquitos, salimos del restaurante
-quiero enseñarte algo!!!
-que?
-espera a que llegemos a la casa
-bien- no sabia si manejaba así comúnmente, o era la emoción de enseñarme lo que me quería enseñar, en cinco minutos llegamos a la casa, seguía igual a como la recordaba, azul, de dos pisos y con los tres arboles al frente que aun no cresian, me ayudo a bajar mis dos maletas, la demás ropa luego me las mandarían mis padres
-bien, ¿lista?
-eso creo
-covarde- sonrío, subimos las escaleras, socra recibió a an
-ven socretes- me acerque a acarisiarlo, el muy maldito huyo de mi-maldito gato-, escuche un leve bufido de parte de an, ese gato era su “bebe”
-bien cierra los ojos- le hice caso, me dio unas vueltas- bien listo!- abri los ojos, me sentía en mi cuarto, o era que estaba en el, an había decorado la habitación a como estaba la mia en la paz, no me sentía ya tan lejos de mi hogar, el leve olor a pintura delataba su recién renovación
-wooou, gracias- la abrace
-que bueno que te gusto
-no solo me gusto me encanto, ¿Cómo lo lograste?
-una red social chismosa por hay
-maldito my space- le dije con una pequeña risa
-si el muy maldito me chismeo- reimos juntas
-bien creo que me dare una ducha, y después a dormir
-si te hace falta la ducha- dijo mientras se abanicaba la nariz, le di un pequeño golpe
-a socra le hace mas falta- el gato me gruño, sonreí.
Un largo viaje hacia que me sintiera sucia, pero la idea de ya poder dormir me reconfontaba, me había puesto mis pijamas en el baño para aurarme tiempo y esfuerzo, llege y me habente a la cama sin notar la presencia del maldito gato, había brincado sobre su cola cosa que al parecer no le gustaba, el mauillido posblemente hubiese llegado hasta china aunque ese no era el verdadero problema, an lo había escuchado ese era el verdadero problema
-¡nene que pasa!
-¿nene?
-¿¡que hiciste azul!?
-nada- tomo al gato entre sus brazos acunandulo sobre su pecho, el animal me mirava diabólicamente
-¡azul!
-no fue mi culpa el se acosto en mi cama yo no lo mire
-¡algo si te digo esa cama en la que estas es de el así que acustumbrate!
-¿como?
-como lo escuchaste este cuarto es de el, el se sacrifico y lo comparte con tigo
-whata fac…- era una grosería en mi idioma, aunque nadie lo entendía
-¿que?
-nada! Y cuanto le tengo que pagar al maldito gato?
-hey mas respeto no le hables así, no es un madito, es un dulce, precioso y lindo nene, ¿verdad hermoso?-hablaba con el gato eso si entendía, tenia que conseguirse un novio, y pronto- bien ire por tu almohada- tome una que estaba en la cama
-y esto que es?
-la almohada de socra
-¡que bien!-dije con sarcasmo, an salió por mi almohada dejándome con socrates, podría haber cobrado una venganza pero al parecer an corrió para que no sucediera eso, me avento la almohada
-pobre de ti que le hagas algo!
-¡Bien!- cerre la puerta de un golpe le puse el seguro, tome mi celular y decidi llamar a mi madre
-¿Azul?
-Si mama soy yo
-Por fin llamas
-Lo siento no había tenido tiempo, ya llege me fue bien
-¿Te toco en el salon con An?
-Jum…
-¿Qué pasa?
-Me engaño ya no sige estudiando, esta trabajando
-¿Pero como?
-Si, dijo que estudiar no era lo suyo, por favor no le digas a papa, quisiera terminar de estudiar aca, promete mucho mi nueva escuela, oh y an hizo algo muy lindo decoro mi cuarto como el que tengo aya en la paz
-Oh que bien… amm ¿te puedo pedir algo?
-¿Qué cosa?
-¿Me dejas utilizar tu cuarto?
-Claro, quien se quedara a dormir, ¿La abuela?
-No me refería a eso, si no a cambiarle el diseño y todo eso, que sea mi cuarto de trabajo se que no regresaras
-Vamos mama, no seas tas negativa
-Vamos ya no vas a regresar
-Claro que no, si regresare- mi tono se elevo como tres decimas
-Como eres egoísta- me dijo en tono enojado
-Llamame como quieras pero a mi cuarto no le haces nada, puedes usarlo, que se quede alguien a dormir, pero nunca lo combies
-Pero…
-Pero nada, salúdame a papa, dile que lo quiero, adiós- corte la comunicación, algo que odiava era que mi madre me dijera egoísta, bufe de enojo, socra estaba muy cómodo acostado en la esquina de la cama, que bueno que comprendía mis limites, analice un poco lo que iba a pasar, bien iria a una escuela desconocida donde habría mas de dosmil alumnos, y en donde tendría que aprender a salir a la superficie sola sin la ayuda de an que se podría decir que era como mi salva vidas, bien era un gran problema y no creía que lo superara tan fácilmente, para conseguir una sola amiga estaría difícil, no suelo estar en el mismo canal de las personas de mi edad, a ellos les gustaban los perros y a mi los gatos, a ellos les gusta el blanco y a mi el negro, cosas así que separadas suenan insignificantes, pero ya juntas son como una borbuja personal que solo algunas personas lograban entrar; bien ahora que ya tenia bien claro que estaría sola y tendría que hacerme a esa idea, había un gran problema, me puse de pie y fui hacia la habitación de an, toque una vez y luego entre, mi humor aun no mejoraba
-¿Qué pasa azul?
-¿Tu me llevaras a la escuela?
-No, claro que no, no tendría tiempo, recuerda que estas en la tarde- por primera vez en la vida estudiaria en la tarde
-¿Entonces?
- Te ortogare el viejo frankistein
-Y en teoría… ¿Qué auto es el “frankisteins”, y porque lo llamas así?
-Porque esta hecho de tantas piesas, bueno por dentro, tiene el motor de otro carro, el clouch, y no se que mas cosas le metió Humberto
-¿Y que auto es?- temia con que fuera un auto armado por las manos de el hermano mayor de an, no confiaba en su mecánica
-es un beattle, un “bocho”, lo compraron nuevo mis padres, pero pues lo usaron mucho y le tuvieron que agregarle mas cosas
-Bien
-¿No te molesta verdad?
-No… siempre he querido tener un bocho- algo que le agradecia a mi padre es que me hubiese obligado a sacar la credencial de manejo en cuanto tuve edad para tenerla, me ahoraba los tramites.
1 comentario:
Super Super Bien Blanquitaa
Me Encanta VIsita el Mio ....
http://por-siempre---esperanza.blogspot.com/
bye
Publicar un comentario